Lecturas (y zurcidos)


Foto de Ray Piedra en Pexels

Haciendole caso a un blogger cerca de aquí me he abierto una cuenta en Goodreads y he empezado a anotar las cosas que leo… ¡llevo toda la vida leyendo, leyendo un montón, y nunca se me ha ocurrido hacer lista (y mucho menos estadística) de lo leído!

Ya veremos como funciona eso, que todo lo que trae está en inglish…

El año pasado, han caído muchas aventuras y ficción general. Pero mi lista de «por leer» se alarga ya a dos años, y aumentó el pasado verano con 3 libros sobre mundo gaélico de la Edad Media en inglés, y un e-book de José Soto Chica sobre los últimos días del Imperio Romano, cuya primera parte me fascinó en resumen «amazónico». Pero me queda la impresión de que ya dedico menos a la literatura de no ficción que a la droga ficcional.

Pero bueno. Lo ultimísimo: un libro de relatos breves de una amiga, una delicia enternecedora y medieval, a la que he contribuido con unas ilustraciones: Morir en Samarcanda. Ángeles Navarro Peiro, ed. Skytale).

Y ahora, la saga de Terramar (o sea, la de su protagonista, Ged) de Ursula K. Le Guin, que he leído de adelante hacia atrás, porque soy cazadora oportunista… Ahora ya tengo las cinco porciones que lo cohesionan y he empezado canónicamente, por el principio. Apasionante historia, gracias a los dioses; más interesante por lo que cuenta y lo que deja imaginar que por los embrollos carnales de los personajes, porque para telecincos ya está la cajatonta.

Ultimamente leo mas en ebook, por eso la lista de los libros físicos aumenta sin parar y se atora. Motivos de preferir el ebook: portabilidad, luz posterior, posibilidad de agrandar la letra y el espaciado… Recuerden, soy monocular desde siempre. Y claro, precios de la mayoría de ellos y que los hay que no van a llegar al mercado general de aquí ni de kñ: ¿qué sería de mí sin uno que es una cole de papers sobre el Lebar na hUidre, ese antiguo testamento?.

Tambien que he empezado a hacer otras cosas además de leer y escribir, como ya saben…

Pero bueno; uno de los cambios que voy a introducir en la casa que estrené poco antes de la pandemonia va a ser una lámpara para leer sentada, con su mantita y su calor en los pinrels en los dias de invierno. Si hay que escuchar algo mientras se lee, que sea música de esa «espacial», o Gregoriano.

A la tele, que la zurzan.