Toponimia poética


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¿Sabías que la toponimia en la Edad Media irlandesa era un género literario

La toponimia es una importante ciencia auxiliar de la Historia (drae 2) que, mediante reglas linguísticas, permite conocer el origen de los nombres de lugares, mostrándonos los cambios que han introducido las distintas gentes que poblaron el territorio, y ayudando a comprender la manera de «ver» e interpretar el territorio, propia de cada pueblo.

Hibernia insula. Cosmographia de Ptolomeo, en copia del s. XV)

Ya en el mapa de Ptolomeo (s. II DC) se recogían nombres de gentes y territorios de Hibernia, así como de ríos como el Senus o el Bovinda, nombres que aún se conservaban en la Edad Media en las fuentes escritas en Gaélico Antiguo, por lo que han llegado hasta hoy: se trata de los ríos Shannon y Boyne.

A lo largo de la Edad Media, la explicación del origen de los nombres de sitios fue en Irlanda un género narrativo propio. Las explicaciones de por qué tal lugar llevaba tal nombre constituían historias más pequeñas, sueltas o que aprecían dentro de cualquier historia mayor de los géneros tradicionales (Concepciones, Saqueos de Ganado, Destrucciones, etc.), que expandían la narración y justificaban cambios toponímicos conocidos en tiempo del autor. Este género se llamaba dindsenchas o «tradición de los lugares notables«. Ningún poeta o escriba monástico omitía su habilidad de conocer tales historias, sobre todo si se referían al territorio donde se ubicaba su scriptorium o la corte de sus señores. Así que este conocimiento formaba parte obligatoria de los estudios de cualquier persona educada.

En el dindsenchas se explicaba el origen del nombre mediante artificios literarios y pseudo-filológicos derivados de la Retórica clásica, como los que utilizó la obra etimológica de Isidoro de Sevilla, cuyo eco fue inmenso entre los eruditos irlandeses de la Alta Edad Media. 

Gran parte de estos relatillos se basan en los nombres de personajes destacados de la tradición, lo que, teniendo en cuenta el origen tribal de muchos territorios de Irlanda, parece «lógico» en su propia óptica.

En el caso del Táin Bó Cuailnge, que es una larga historia épica (y la que mejor conozco), su dindsenchas tiene como objetivo expandir la narración, atribuyendo a las acciones de los héroes participantes en el Saqueo el origen del nombre de lugares grandes o pequeños. El artificio característico es la muerte de alguien a manos del héroe principal. Por ejemplo:

(…) Se pusieron a luchar un largo rato en el agua y Fráech fue sumergido. Cú Chulainn le sacó.

—Ahora, ¿cederás y aceptarás la vida? —dijo Cú Chulainn.

—No quiero —dijo Fráech.

Cú Chulainn le puso otra vez bajo el agua y Fráech murió. Le sacó a tierra. Su escolta llevó el cadáver a la fortaleza. El Vado de Fráech fue para siempre el nombre de aquel paso. Toda la fortaleza lloró a Fráech. Se vio entonces una tropa de mujeres vestidas de verde ante el cadáver de Fráech, hijo de Idad. Ellas se lo llevaron al Sídh, que se llamó desde entonces Sídh Fráech.

Según esta tradición, la muerte de Fráech da origen al nombre de dos lugares: «Vado de Fráech» y «Sídh Fráech». Este último sería lo que hoy vemos como un montículo funerario prehistórico, identificado con el nombre de sídh, que en el medievo se veían como antiquísimas residencias de seres sobrenaturales. tangibles en el paisaje natural. Esta historia otorga verosimilitud al relato, pues el túmulo quizá aún era visible cuando se escribió la primera versión del Táin, mucho antes del s. XII.

Otras veces, el nombre de un lugar se explica partiéndolo en varias unidades, a cada una de las cuales se otorga un significado distinto al de su significante. Esto se hace tanto con nombres completos que en su momento ya no se entendían y podían adaptarse a otro significado de ese modo. Este es el caso de esta anécdota toponímica, también del Táin:

Cuando Cú Chulainn fue al vado, los hombres empujaron al ganado a través de él.

“-Los peces van a tener sed aquí hoy”, dijo Gabrann el poeta. De entonces viene Ath Darteisc y de Tír Mór Darteisc en esos lugares.

Los filólogos modernos creen que Darteisc está formado por dart, «una novilla» con una desinencia -esc que podría aludir a una característica física o de otro tipo del animal, aunque el personaje dice que son «peces». El sitio entonces, sería simplemente «El Vado de las Novillas-x».

Además de separar significados dividiendo el nombre en pequeñas unidades, quien interviene pronunciando el nuevo nombre es nada menos que un poeta, Gabrán. La función de declarar estos (nuevos) nombres está confiada en la tradición a personajes que detentan «el señorío de la palabra»: druídas, reyes, santos nativos y poetas.

A través del conocimiento de esta tradiciones, los irlandeses re-conocían su paisaje de la misma forma que lo hacían con sus parientes, amigos, enemigos, personas superiores o inferiores, vivos o muertos… conociéndolos como parte de la historia personal y de la Historia colectiva.

Los relatos de dindsenchas en forma de verso se recopilaron en cinco volúmenes a principios del s. XX, por Edward J. Gwynn en «The Metrical Dindsenchas«; mientras, los que se encuentran en prosa se publicaron por Whitley Stokes, a finales del XIX.

Actualmente, «Dinnseanchas» es el nombre que recibe la topografía, y el título de una revista que publicaba la Sección de Toponimia del Ministerio de Cultura y etcétera (es que tiene muchos departamentos 😁) del gobierno irlandés.

 

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+++Los fragmentos del Táin que se citan forman parte de la Primera Redacción (llamada TBC I) traducida por Carmen Leal Soria, (Estrata. Hondarribia, 2008).