Piel… de toro


Toro de habla gaélica con nombre de divinidad. (Foto de Trina en Pexels).

No voy a contarles los padecimientos que se tienen al comprobar -mediante fuentes de primera mano- los nombres que en los textos medievales irlandeses se dan a las vacas y los toros. No es lo mismo , que samaisc, ni colptach lo mismo que dartaid ni que lulgach… ¡Y mucho menos en la bolsa de valores! Recuerden que las unidades de divisas se contaban en Irlanda por gando bovino… ¡vaya! busquen tambien «divisas» y verán lo que pasa.

Tampoco es lo mismo utrero que berrendo, ni morlaco que cinqueño -aunque, en este caso se pueden ser las dos cosas a la vez, lo cual es para salir corriendo.

El vocabulario taurino español tiene una riqueza inmensa, que depende de la importancia de la gandería de bravo y de la existencia de la «fiesta» en nuestra cultura. Supongo que los etnólogos y afines ya habrán estudiado la correspondiente riqueza bovina del mundo rural en las distintas lenguas españolas, que ha de ser grande por lo antedicho y por la importancia del toro y la vaca en distintas regiones de la Piel.

¡La de palabros que se habrán perdido! Aunque, en este caso (como en el irlandés) el palabro puede no haber permanecido el tiempo suficiente en el campo para poder incorporarlo a un diccionario. Es lo que tiene la Arqueología.

Y el que haya fuentes irlandesas desde mucho antes de 1256… Mira, se me había olvidado la denominación –uidre que figura en el título del famoso libro.

Para rematar y comprobarlo, aquí está el Cossío que es una delicia de lectura.