
En el Diccionario de la Real Academia Española, los anales son la «Relación cronológicamente ordenada de los hechos acaecidos año por año durante un cierto periodo».
En los monasterios de Irlanda, los Anales eran una recopilación anual de hechos destacados. Al principio, recogían sobre todo el fallecimiento de personajes ligados al sitio, como abades, sacerdotes, lectores, maestros, etc. Los hechos recogidos se referían al ámbito geográfico de la familia monástica, enclaves monásticos esparcidos sobre un territorio tribal mas o menos extenso.
Debido a la influencia de los reyes territoriales de las dinastías más poderosas y de los Supremos de Irlanda, los hechos recogidos fueron ampliándose a los actos buenos y malos de estos personajes, constituyendo algunos de ellos auténticas crónicas, pero de unos pocos párrafos. Así, las noticias fueron expandiéndose, asemejándose algunas entradas a verdaderas obritas literarias, con un tono muy similar al de las narraciones laicas y épicas del irlandés Medieval.
Actualmente, se pueden consultar los Anales en estupendas ediciones digitales, que una mira de cuando en cuando para enterarse de noticias curiosas y para usarlas como fuentes en entradas del blog. Para las consultas modernas, los años se han corregido y adaptado a la cronología normalizada, lo cual facilita la consulta y la comparacion entre hechos y dataciones.
A pesar de su nombre latino, los Anales monásticos irlandeses están escritos en lengua nativa y no en latín, aunque muchos de los que se conservan, mezclan una cosa con otra, casi nunca con extensión «paritaria» entre los latinajos y la lengua hibérnica, que les gana en riqueza y colorido. Esto, permite no ya reconstruir hechos -que no dejan de ser ser interpretaciones- sino comprobar como evolucionó la lengua irlandesa y como surgieron algunos de sus mecanismos expresivos en el medio monástico.
Son también una fuente insustituible para reconstruir la Historia y estudiar detalles de la organización monástica y la sociedad irlandesa medieval.
Además, como ya se dijo en otro post, los Anales irlandeses han servido como fuente para el estudio del paleoclima de aquellas regiones tan al Noroeste, pues uno de los hechos que más a menudo recogen los analistas son temporales de nieve, heladas, vientos, sequías o lluvias excepcionales, que acarreaban destrucción y hambruna en extensos territorios de la isla.
A veces, los Anales recogen cosas que nos parecen triviales. Tal es lo que sucede en esta entrada que me encontré en uno de los anales más modernos: los de Los Cuatro Maestros, recopilados en el s. XVII. Sus autores, de quienes se conoce nombre, apellidos y genealogía, redactan copiando de Anales más antiguos, como veremos:
1097. Hubo este año gran abundancia de avellanas por toda Irlanda, de manera que los cochinos de Irlanda engordaron. Algunas de estas avellanas duraron hasta después de dos años. Se le llamó «el año de las avellanas blancas» y un sexto de avellanas valía un penique.
En los Anales del Ulster se recoge la misma noticia, en el mismo año, pero con otros datos:
Una gran cosecha de avellanas hubo este año. Hacía treinta años de la cosecha de avellanas anterior a ésta (o sea: «el año de las nueces blancas»). Y un sexto (seiseadh) de avellanas podía comprarse por una moneda.
Por lo que he consultado, no hay manera de saber qué moneda era esa, a pesar de que la noticia analística dice «pingin«, que actualmente significa «penique» pero que puede ser cualquier moneda de baja calidad y no esa exacta moneda inglesa.
Tampoco sabemos que era un sexto en peso, aunque nos sirve para conjeturar que las medidas irlandesas antiguas se podrían basar en un sistema duodecimal… pero a mí los números me marean, así que dejémoslo para otro día.
Y, claro, se trata de avellanas (cnó/cnú) no de nueces de nogal, desconocidas en Irlanda en aquel momento, sino de cualqueir fruto con cáscara dura como indica el palabro nuts de la traducción inglesa.
Respuestas
[…] Anales y avellanas — Mujerárbol […]
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Me parece que «nuts» (que sería fácil de traducir como nuez sin más) es en inglés un genérico que cubre que un campo más amplio en el que hay subtipos de nuts como las nueces de nogal (waltnuts) o las avellanas (hazelnuts) e incluso otras cosas que para nosotros quedan en el ámbito de los frutos secos («a peanut is not a nut» he oído decir a veces)
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Muchas gracias por venir a pasear por este bosque, Alfanje. Así es, pero el original en los dos casos que consulté decía «cnó», avellanas. Y es verdad: el cacahuete «is not a nut» but a seed.
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Estoy muy cansada y bastante hecha puré esta temporada, entre problemas de trabajo, el encierro que no cesa, y lo de Ukrania y Putin. Pero estos anales suyos, con lo de las avellanas, me han hecho el día.
Muchas Gracias Doña Carmen
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Yo también, Dª María, ya ve que he dejado por un rato el blog (espero volver en Mayo); entre Ucrania, amigas que caen con virus y falta de lluvia estaba muy desanimada. Pero sigo preparando entradas, porque el próximo nº de la revista digital de DH va a ser especial y tengo que escribir una entrada nueva que, me parece, va a gustar mucho.
Un abrazo y bienvenida, como siempre.
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Gracias Abadesa, lo saque por La foto y la nut. De nuttela a la que soy aficionado al menos en el desayuno..
Los Anales están traducidos al español?
Feliz día de San Patricio hoy cerveza y música celta con los Chieftains.
Salud.
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¡Hola Chus, bienvenido! Gracias por tus deseos de PatZ.
No, los Anales no se encuentran en nuestra lengua, solamente en el original (varias etapas del irlandés) y en inglés. Pueden consultarse en el CELT que es el corpus electrónico de textos irlandeses que se inició a finales de los 90. Los anales (los mas completitos son los de los Cuatro Maestros) están al principio de la lista en este enlace.
He celebrado el día con un chupi de «Piedra del Molino» 😉 y con una amiga que acaba de salir del maldito bicho, así que… ¡ni tan mal! ¡Abrazaco!
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