
Medb, la protagonista de varios relatos del Ciclo del Ulster, es un poderoso modelo femenino en la literatura medieval irlandesa.
En el desarrollo de ésta asistimos a una evolución del personaje, procedente de un núcleo mitológico de la Edad del Hierro que evoluciona a otro «normalizado», en el que llega hasta nuestros días, objeto de admiración por los Románticos y de estudio por lingüistas, folkloristas e historiadores.
En este resumen de un antiguo trabajo* veremos algunas características de Medb de Crúachan en el contexto literario del Ciclo, concretamente en El Táin, su narración más extensa.
De éste, manejaré la primera redacción (s. XI), poco conocida en España y también la segunda (s. XII), así como otros relatos, en los que el personaje se “redondea” y queda fijado como parte fundamental de la tradición.
El que una mujer cause una guerra es tema antiguo en la literatura tradicional: baste el ejemplo de La Guerra de Troya. Pero en los relatos irlandeses, esa mujer no solo provoca la guerra, sino que es capaz de levantar a tres provincias de Irlanda contra la cuarta (Ulster), y lanzarse a la contienda rodeada por sus aliados, entre quienes destaca un contingente de nativos del mismo territorio amenazado.
La primera aparición de Medb es una inscripción en ógam en la Cueva de Croghan, que recuerda la identidad de Fróech (uno de las primeras víctimas en El Táin). La inscripción se lee «VRACCI MAQVI MEDUUI». El alfabeto ógam (cinco grupos de 5 muescas a un lado, otro, o atravesadas sobre una línea o arista), aparece en inscripciones en Irlanda y Britania entre los siglos V—VII de la Era Común. Testifica la lengua céltica primitiva de las Islas Británicas.
La única tacha es que ese nombre en Croghan aparece con género gramatical masculino… ¿sería un error o nos encontramos ante una inscripción ful? R.A.S. Mac Alister, que la recogió a mediados del s. XX, no quiso pronunciarse sobre esto.
Medb aparece en contexto literario en un sombrío poema de estilo antiguo titulado Conailla Medb Míchuru, es decir: «Gozó Medb de contratos inválidos». Hoy se considera como un resumen de los incidentes básicos del propio Táin. Atribuido a un poeta de la corte de Connacht del siglo VII, el poema ofrece un primer vistazo de la mujer que es Medb: capaz de hacer contratos con hombres de alta categoría sin dar fianzas a cambio de su lealtad, a sabiendas de que ellos saldrán perjudicados. En términos legales/morales ni siquiera un hombre podría actuar así.
Quizá el poema alude a tradiciones antiguas que justifican que gentes de origen Ulaid vivieran en territorios del Sur de Irlanda. Pero es una semilla en la que ya encontramos sucesos del Táin y a alguno de sus grandes héroes: Medb y Ailill, Fergus mac Roech, Conchobar rey del Ulster, así como la búsqueda de un ganado que, en el poema, pertenece a Fergus y causa la muerte de su nieto, Fiacc. En el Táin, quienes mueren son los propios hijos de Fergus.
Según J. Waddell, que sigue a Dumezil en muchas de sus afirmaciones, el terreno mítico del que procede Medb es el de una divinidad femenina de origen indoeuropeo, que representa al territorio, y a la que el candidato a la Realeza ha de desposar en un ritual que fertiliza la tierra. Waddell se apoya en la configuración del personaje que aparece en las distintas redacciones del Táin, teniendo en cuenta que Medb no es una divinidad reconocible por iconografía o epigrafía, sino un personaje de ficción.
El nombre de Medb, según Dumezil, hace referencia a una bebida intoxicante que esa divinidad ofrece a los candidatos, de ahí los muchos maridos y amantes de Medb en el Táin. Quizá esa bebida está relacionada con los vasos y recipientes (casi siempre de materiales valiosos) que se han hallado en Irlanda asociados a sitios de inauguración real (por ejemplo, en Tara, respecto a cuyo lugar de inauguración existe una tradición sobre una «Medb Costado Rojo») y también en contextos funerarios de otros lugares de la Europa Céltica, como el magnífico túmulo de Vix, que es de una mujer.
Pero, desde su primera aparición literaria ¡Medb está ligada a la destrucción, no a la prosperidad de la tierra!
El segundo manuscrito en que aparece la Reina data del s. IX: se trata de Aisling Óengusso. Aunque en este bonito cuento fantástico Medb aparece como simple consorte de Ailill rey de Connacht, ambos se comprometen a destrozar nada menos que los túmulos donde habitan seres Sobrenaturales (los Sídhe), buscando a una muchacha humana “secuestrada” por ellos, de la cual se ha enamorado en sueños el hijo del dios Dagda, Óengus.
Búsqueda y destrucción, otra vez.
La primera redacción del Táin, datada a finales del s. XI, presenta a la Medb destructora. A pesar de lo tosco y lagunar de esta versión literaria, sorprenden las características de la Reina: independencia emotiva, iniciativa sexual, apariencia fría y fatal, mujer que lleva armas y toma decisiones propias…
Por ejemplo, Medb utiliza sin dudar a su hija Finnabair como cebo en algunas de las escenas de esta redacción. Así, la ofrece como recompensa a cualquiera que se enfrente a Cú Chulainn. Éste, la despacha en uno de los episodios más violentos del cuento («El Encuentro de Cuchulainn y Finnabair»). El escriba del ms. Y de la versión la resucita al final, como garantía de la paz entre Connacht y los Ulates… pese a que la pobre ha muerto ya por segunda vez en el episodio «El Combate Incruento de Rochad», en el mismo manuscrito.
Al parecer, Finnabair es un topónimo del Cúailnge y lo que sucede es que el escriba evoca aquí una tradición local (dindsenchas), que engrandece al personaje al situarlo en el mítico Táin. Waddell se pregunta por los arroyos y ríos que llevan el nombre de Medb o de sus cercanos, que se encuentran próximos a lugares de inauguración real, en cuyas inmediaciones se encontraron depósitos votivos de vasos y recipientes de oro. Aunque se conocen los lugares acuáticos del mundo céltico como sitios liminales con el Más Allá, resulta que ofrendas menos valiosas y más masculinas, como ciertos puñales) se asocian a humedales estáticos, como turberas y estanques naturales (o artificiales). ¿Se identifican éstas (se pregunta Waddell) con “entradas al Otro Mundo”, mientras que las otras, más ricas, se relacionarían con esa divinidad que otorga la Realeza del territorio?
En la guerra del Táin, amigos y enemigos son destruidos o sufren pérdidas dolorosas. Cú Chulainn, el gran héroe Ulate, surcado de múltiples heridas, ha de matar a su amigo Ferdiad. El toro Pardo que se llevan del Ulster como botín, mata al toro Cuernos Blancos de Connacht, antes de morir él mismo en una tremenda escena de destrucción y creación.
Y, ya que he hecho un spoiler del final de esa historia, digamos que Medb es consciente de que la guerra se deriva de un desorden que, aunque ella atiza, se desborda como un río vivo e incontrolable. La guerra es un caos en el que todas las categorías sociales se funden en rojo. Veamos este diálogo entre Medb y su amante, al final de la epopeya:
«Cuando finalmente se marcharon, Medb le dijo a Fergus:
—Hoy se ha visto aquí a grandes y pequeños, Fergus.
—Sucede —dijo Fergus—, como a las manadas de caballos que llevan delante una yegua. A los hombres que van detrás de las nalgas de una mujer que les aconseja mal, se les va la sustancia y son robados y entorpecidos.»
Un poco antes de esto, Cú Chuláinn expresa este mismo caos:
«—La sangre irrumpe en mi corazón; ¡la rabia destruye el mundo!»
En Táin I asistimos al despliegue de las mejores características de Medb: frialdad emotiva, independencia, dirección de la guerra, etc. Pero la segunda redacción nos presenta al personaje racionalizando su carácter con elementos “lógicos”, que lo convierten en algo más “histórico”, hasta el punto de engañar a cualquiera que no haya leído… alguno de nuestros posts, cosa que sucede mucho.

El caso es que Táin II normaliza a Medb, dotando a nuestro personaje con motivos “socialmente aceptables” para actuar a su manera.
Mientras Táin I comienza bruscamente con la reunión de las tropas aliadas en Crúachan, Táin II empieza con episodios que nos ponen en antecedentes de lo que va a suceder. Lo primero, una amable charla de pareja: “La conversación de alcoba” (Comhradh Chindcherchaille) entre Ailill y Medb, donde se refuerzan los motivos de ella para ejercer el poder.
Motivos económicos:
«Por quienquiera que te ofenda, te avergüence o te engañe, no tienes derecho a compensación ni a pago de honor, salvo lo que a mí me corresponde -dijo Medb-, porque eres un hombre que depende de los bienes de una mujer».
Como vimos en otro post, una de las principales siete clases legales de matrimonio en Irlanda era la que se establecía con superioridad económica femenina, “pareja en los bienes de una mujer”.
Motivos dinástico-genealógicos:
«[…] mi padre era el Rey Supremo de Irlanda […) y yo era la mejor y más noble [de sus seis hijas]».
Posición política y riqueza:
«Tengo ciento quince mercenarios, hijos de exiliados de su tierra, y otros tantos, hijos de hombres libres nativos de la provincia […], que son mis domésticos permanentes, y por esta razón mi padre me dio uno de los Quintos de Irlanda, o sea, el de Crúachu. Por eso me llaman Medb Crúachna». (Táin II, 16-23).
Y porque ella sí que vale:
(Dice Medb) «Si el hombre con quien me casara fuese celoso, tampoco sería apropiado, pues nunca estuve sin tener un hombre a la sombra de otro» (Táin II, 34-35).
A pesar de palabras tan rotundas, hace sonreír más lo “tontete” que es Ailill. En Táin I se captan bien la ironía y la sátira, mientras que Táin II las estorba con su barroquismo. Hay una escena en Táin I en la que la hueste de Connacht se pierde buscando el camino que lleva a Cúailnge. Fergus debería mostrarles la ruta adecuada, pero se queda atrás, entretenido con cosas más interesantes.
Vemos lo que sucede a través de una picardía de Ailill:
«Ailill dijo entonces a su auriga, Cuillius: —Ve a acechar a Medb y a Fergus, porque no sé qué les lleva a estar siempre juntos y me gustaría que me trajeras una prueba. Cuillius llegó cuando estaban en Cluichre […] Se acercó a ellos y no se dieron cuenta del fisgón. Sucedió que la espada de Fergus quedaba cerca de Cuillius, y él la sacó de su funda, dejando la funda vacía. Luego, Cuillius volvió donde Ailill. (…)».
—Eso es conveniente por parte de ella -dijo Ailill-, porque lo hace para ayudarnos a llevar el ganado».
A partir de aquí se desarrolla un motivo simbólico: Fergus carece de espada y ha de llevar una de madera para disimular, soportando las puyas de Ailill cada vez que se encuentran. Se juega con el simbolismo sexual de la espada y con la impotencia de Fergus, semejante a la de Ailill.
Medb adquiere en las dos versiones del Táin un peso que ha llevado a los más entusiastas a pensar que podría tratarse de un modelo real. Habría que excavar mucho, y no solo en los manuscritos. El panorama legal que dibujan las Leyes Irlandesas, aunque se redactaron mucho después de Táin I, sitúa los derechos de la mujer muy por debajo del nivel-Medb, pero dibuja un personaje bastante atractivo.
La influencia eclesiástica pudo tener algo que ver en las diferencias, pero… Pero de ese asunto nos ocuparemos en otro post.
(*) Carmen Leal Soria: «Medb, modelo de mujer emprendedora en la literatura irlandesa«, publicado en: Mujeres, amor y poder. Versos y prosas para una definición de la mujer a través de la Historia. Actas del I Congreso de la Asociación de Jóvenes Historiadores de Cantabria. Santander, 1999. Todas las referencias a la primera redacción del Táin proceden de: Carmen Leal Soria, El Saqueo del Ganado de Cuailnge (Cuadernos de Estrata nº 3, 2008).
Las de la segunda redacción: Cecile O’Rahilly, Táin Bó Cúailnge from the Book of Leinster, DIAS, Dublín, 1984.
Otras lecturas:
- OLMSTED, G.: «The earliest narrative version of the Táin: seventh-century poetic references to Táin Bó Cúalnge», en Emania, nº 10 (1992), 5-17.
- WADDELL, J. “Archaeology and celtic myth”, Dublín, 2015.