Bayas: historias de una ciudad a 20 metros de profundidad – Jot Down Kids


Foto: Jotdown
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Voy a tener que abrir una nueva categoría de entradas bajo el epígrafe «Me ha gustado», porque así es como empiezan varios artículos que hay en este vuestro blogo. Es que una tiene un repertorio de frases hechas poco florido…

El caso es que me pongo a brujulear y encuentro historias que son fascinantes y que, con el cuento del internete (o entretente) se ponen a mano a poco que la inteligencia artificial sea un poquito menos tonta y deje de recomendarte castañas pilongas de las que salen en Tele5. Así que este «mehagustado» es para quedarse patidifusa.

Había visto imágenes por ahí de buceadores y turistoides entre estátuas helenísticas y bandos de pececillos plateados… Pensaba que era Inteligencia Apañada, pero resulta que no, que es verdad, que hay una Ys sumergida en las profundidades del mar, aunque no se trata del Atlántico, sino del muy bello Mediterráneo.

Ahora que ando entre abrazadores del Imperio Romano entiendo la fascinación que ese mundo ejerce sobre nuestras memorias, aunque sean las de un escolar soñatriz que no aguanta las clases de matemáticas… ¡qué mejor que echar la clase en soñar fascinaciones romanas!

Yo me sueño tomando un platito de aquellos, flotantes, compuesto de berenjenas estilo griego con calamares tiernos, mientras chapoteo en agua fresquita, pero no tanto… ¡una cervecita, por favor! Y viene un buzo y me la sirve. Este artículo de JotDown me ha convencido de que el sueño fue cierto. Pinchen y lean.

Hace más de dos mil años, en el siglo I antes de Cristo, un poeta romano llamado Sexto Propercio envió una carta a su amada. La mujer, llamada Cintia, estaba

Origen: Bayas: historias de una ciudad a 20 metros de profundidad – Jot Down Kids