(re-publicación de 2012)

Un bonito ejemplo multi-cronológico de campano irlandés encajado (por dos veces) en un engaste y luego un «relicario» que lo protege y enmascara, es la Campana de san Conall Cael, atribuída a un santo de Donegal del s. VI.
Al parecer la reliquia tenía un apodo: «bernán» o «rota» es decir, quebrada, defectuosa… ¿quizá por la parte de arriba, donde iría el agujero para insertar el badajo? Eso explicaría la pequeña cubierta, la más antigua (datada en los inicios del s. XII, por el estilo de la decoración) del objeto.
¿O es que el apodo de «rota», «rajada» se refería a un sonido «roto», rasposo, con esa habilidad para captar los matices de la vibración metálica como la que tiene el cencerrero?
Observese la forma de las dos «orejetas» que cierran el engaste decorado, y compárese con las mismas orejetas (éstas bien grandes) que hace el cencerrero para rematar el suyo. En sí, éste su trabajo es más habilidoso que la decoración hecha a cincel y martillo sobre ¿latón? (ss. IX o X, según la Wiki) que lleva la campanita irlandesa.

Las fotografías que muestran dicho engaste indican un origen más antiguo que el relicario en sí, claramente dentro de las constantes de la decoración «hiberno-románica» (o como se diga) del s. XII o posterior, que luce un grueso cristal de roca en la zona inferior, a los pies del Cristo, acompañado de «las Marías» y S. Juan en dos registros.
Por cierto que las «orejetas» de este último relicario le dan la forma general de los «relicarios de casita» propios del mundo irlandés, aunque con un diseño bastante extraño… o bien es que son el resultado de la última restauración sufrida por el objeto, en el s. XVI.
Ya en el s. XIX el rlicario con su reliquia, fue adquirido por el British Museum.
Los O’Breslin, de los que habla el artículo de la Wiki de donde saqué las imágenes, si una no se equivoca, además de herederos del santo (es decir, sus comharba) eran una de las familias más leídas e instruidas de Fermanagh todavía en la Baja Edad Media (cf. Fergus Kelly: Law schools. A guide to Early Irish Law, 259-263), es decir, coincidiendo con la fecha de la última restauración del objeto.
La redacción original de éste artículo, de 2012, hacía referencia a la exhibición del relicario en un evento temático sobre objetos religiosos, que organizó dicho British Museum, en aquella fecha, o incluso antes, porque yo siempre me entero tarde… (es por mis orejetas, disculpen vds.).