En honor de San Columba de Iona


Retrato del evangelista Mateo. Libro de Kells. Folio 28v. Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=44468

Me he encontrado este fascinante video (1h 16′ 13») que ofrece música litúrgica medieval relacionada con Irlanda.

El canto religioso irlandés es cosa desconocida y teórica, por el momento.

Aunque el canto litúrgico se perciba como cosa más «inamovible» que el canto popular, cualquier reconstrucción es tentativa… y tentadora. La liturgia hibérnica estaría, según algunas fuentes, relacionada con la «liturgia galicana«. Por esto recomiendo… abstenerse de buscar «Celtic Church» y otras fantasías. Hablaremos en otra ocasión de los ritos diferentes del Cristianismo antiguo, para que nos hagamos una idea más ajustada.

En España, conservamos uno de tales ritos antiguos: el mozárabe. Pero la melodía de sus cánticos se recogió en el s. XV, cuando los usos melódicos de la Iglesia eran ya claramente otros.

Pero sí: hasta el s. XII, muchas iglesias cristianas realmente existentes poseían liturgias propias y cierta independencia entre ellas y respecto a la influencia («política») de Roma. Existirían diferencias entre sus músicas y las formas de ejecutar los mismos cantos, aunque hubiese  uniformidad en los contenidos de la Liturgia. En algunas de esas regiones (Hispania, Sur de Italia, Rávena, Milán), se puede contar con alguna influencia musical del Imperio de Oriente, con su rica sonoridad que, gracias a Dios, se ha conservado y enriquecido hasta nuestros días.

En la grabación también podemos imaginar el tipo de instrumentos que se emplearían en aquellos tiempos, así como las tradiciones de canto profano que podían influir en el religioso, como el seán nós («costumbre antigua» en gaélico), que se ha recogido al final de esta grabación y que suena bastante «bizantino», pues es un canto que exige «a capella».

Página miniada de la Biblia de León, arte mozárabe con influjo hiberniano que se ve mal. Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=158661

Se pueden consultar hermosas recreaciones del canto de estas Iglesias, pues se conservan textos y lineas melódicas en algunos casos, que se han preservado lo suficiente para llegar a los discos grabados y a Youtube.

Las tentativas de Marcél Pérès-Ensemble Organum, o de Eduardo Paniagua podéis escucharlas brujuleando por dicha plataforma. La liturgia mozárabe, con su canto propio, es un buen ejemplo del trabajo estupendo de la Ensemble Organum y otros reconstructores modernos.

En la reconstrucción del canto litúrgico «hibernense» se ha tenido el excelente detalle de usar el Antifonario de Bangor y otros manuscritos litúrgicos procedentes de Iona, o atribuidos a influencia de este monasterio, fundado por ColumCille/Columba(*). Son piezas poético-litúrgicas atribuidas a él mísmo, como el complejo Altus Prosator, uno de los extraños himnos alfabéticos cultos (en latín) de la Alta Edad Media Hibérnica. Otros textos se atribuyen a un monje-file del entorno de Iona del s.VIII, Cú Chuimne, («Perro de la Memoria»), uno de los autores de los Canones Hibernenses, o sea: la compilación más antigua de leyes canónicas del extremo Occidente.

Gran acierto es que se usen también textos procedentes de manuscritos hallados en abadías de fundación irlandesa en Centroeuropa (como Sankt Gallen). Tambien hay textos del Antifonario de Inchcolm, en Escocia. Éstos manuscritos que, aunque datan del s. XII-XIV contienen Himnos, Salmos y otras piezas cantables, como las del Oficio propio de S. Columbano que cuenta como otro acierto de los cantores.

Al tratarse de cánticos conservados por la Liturgia de la Iglesia, pueden tener la antigüedad que se les atribuye, o poco menor. La letra, sin duda es de la fecha pretendida. Pero la cosa es la melodía, ¿cómo sonaría un canto anterior al Gregoriano en Occidente? Un problema difícil de resolver; pero a los historiadores, hasta los de la música, nos encanta investigar…

Una de las justificaciones de los directores de ese trabajo musical es que pensaron en la forma y tamaño de los templos más antiguos conocidos en la Europa occidental: edificios pequeños, no catedrales con grandes bóvedas que amplifiquen el sonido a alturas Góticas. Edificios carentes de cúpulas o de ábsides amplios, que lo arropen con solidez Románica. Tuvieron en mente pequeños templos monásticos de techo plano, quizá de madera; paredes lajas de piedra apenas escuadradas y malamente unidas con argamasa, tejado con dos picudas aguas… En fin: prerrománico occidental en estado puro.

Los instrumentos escogidos, sin embargo, son de lo más hibérnico: escuchamos los crótalos de la E. del Bronce de los que ya hablamos en este blogo; los cornos de madera del Rio Erne, del s. VII cuya antigüedad está acreditada en un manuscrito hiberno-anglosajón cristiano, del s. VIII. Su sonido áspero y fuerte es tremendo y hasta llega a molestar. También hay una «flauta triple» de origen sardo, hecha de caña, que tiene la sonoridad de una gaita escocesa pequeña, y recuerda también a la «aulós» (doble) griega, con quien tiene parentesco material.

El último atractivo de la grabación es que se visualizan detallitos de algunas páginas del Libro de Kells con gran precisión, mientras se escucha la música. Un total acierto por parte del que ha escogido la grabación.

Para escuchar el video recomiendo indagar cuándo suena cada pieza, cosa que varias personas han colocado en la sección de comentarios del video. Es la mejor manera de ver qué estás oyendo en cada momento… Así que, hala, que lo disfrutéis como yo.

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