Otra vez metiéndome en Jardines…


 

Jardín del Príncipe, foto Mujerárbol (febrero 2020)

…de Dublín… ¿de la Isla…? ¿de la isla esmeralda? ¿del Príncipe? ¿de los Príncipes de Moylurg?

Pues verán: mientras escuchaba una y otra vez una pieza del disco que ya los lectores conocen (The Dublinn Gardens, de A Nocte Temporis), me preguntaba si no será un trasunto de alguna pieza española más antigua (no exactamente del XVIII sino bastante anterior, por el tono algo solemne), pero no me hagan racionalizar el porqué. Es simplemente que «me suena»; me suena haberla escuchado alguna vez en nuestra lengua: ¿acaso era una danza cortesana españolaza del s. XVI? (por el tono, no por la letra, que es chusca y en inglés roto).

La memoria musical es así: se acuerda de coincidencias poéticas, puro aire.

No puedo ir más alla que buscarla por sonido… pero desgraciadamente, las apps que ofrecen esa clase de búsquedas se limitan a las moñaditas modelnas.

Jorge Federico Haendel

Sí que voy más alla con la anécdota que estos caballeros «de la quinta de Haendel» han encontrado atribuida a su ídolo. Recuerden que su magnífico Mesías se estrenó precisamente en Dublín el año 1742. Lo que cuentan es que, al escuchar una versión de Eileen Aroon (grafía angli-pochada de Eibhlín A Rún, o sea «Eibhlín mi Amor Secreto») Haendel afirmó que «habría preferido ser el autor de aquel aire tradicional por encima de todo lo que había escrito hasta la fecha».

La anécdota se cuenta exactamente igual sobre Carolan acerca de otra canción irlandesa.

Al parecer el viejo Torlogh guardaba un especial cariño por la que ahora corre precisamente bajo el título de «Carolan’s Dream», aunque originalmente se titulaba Molly mac Alpin y parece que fue compuesta por uno de los Connellan -eran dos hermanos, arpistas ambos, que vivieron en los finales del XVII- cuyas composiciones se recogieron por Bunting a finales del XVIII.

A quien quisiera oírle, el viejo Torlogh decía que preferiría haber compuesto Mollie mac Alpin que todo lo que había compuesto hasta el momento. Carolan murió 4 años después del estreno de la inmortal obra de Haendel.

Eileen Aroon (que también se encuentra, y no mal cantada, en el disco de A Nocte Temporis) y Molly mac Alpin son dos piezas que gozan del privilegio de que sus letras son las más antiguas en lengua irlandesa que se conservan con su música correspondiente.

Por supuesto: mi fuente sobre el tema musical son los dos volúmenes de Donal O’Sullivan «Carolan. The life, times and music of an Irish harper» (1958, vol. I, p. 18).

Aquí Molly mac Alpin en una interpretación bastante maja.

¡Y que siga la música por todos los jardines!

Respuestas

  1. Avatar de Aliseda

    No hago más que encontrarme coincidencias… Muchas gracias por el comentario, Juntaletras. 😉

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  2. Avatar de Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.

    Me gusta… Escribir ‘de música’ es siempre difícil, pero lo consigues.
    🤜🤛

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