Escribanos Celestiales


Claramente, perrito jugando al pilla-pilla

Lo peor no es que haya que acostumbrarse a algo «nuevo» para escribir como siempre ha escrito una.

Lo peor es que puede suceder lo que me ha sucedido con la primera versión de este post.

Que al tocar una tecla del teclado (cualquiera, eh, no la de borrar) se haya borrado toda esa primera versión de la entrada… pese a que estaba guardada, según parecía unos minutos antes.

Supongo que habrá sido mi patanéz, que no es poca desde que inventaron la nueva moda de «escribanos artificiales», que no sé si serán celestiales o del otro lado…

Intentaremos arreglar los descosidos, pero ya aviso que Mujerárbol va a ir transplantándose, pasito a paso, a otro lugar pese a que tiene pagado un año de novedades y cacharrería en esta plataforma.

No puedo arriesgarme, tal como escribo mis posts (revisando mil veces cada línea y cada palabra, descartando muchas y redactando lo más claramene posible), arriesgarme a que algo que cuesta mínimo un par de horas de escritura, desaparezca al tocar nosesabe qué… Entre otras cosas porque para ver si está grabado o no, hay que rebajar la letra de las instrucciones al 60% (ilegible para mí) para hallar y marcar el «guardar» de toda la vida. Y que luego resulta que no se guardó.

Poco a poco, iremos soltando Mujerárbol de WP para escribir moñadas, sensaciones y cuentecillos, mientras que los tochos histórico-hibérnicos y medievales se irán de viaje.

Ya siento, pero son las horas ya pasadas de irse a dormir, que mañana tengo mucho que hacer y madrugar. No quiero perder el tiempo, además del dinero.

Fue bonito mientras duró… desde 2011, creo. ¡Aysss, la edad!