Dos cositas y Feliz Navidad


Foto: Mujerárbol (Santander).

Una está vaga y además, pachucha. Así que se conforma con lo más vagoncio del blogueo, que es enlazar cosas bonitas de otros.

Todas tienen una cosa en común: estrellas.

Uno de 1989.

Dos, de hace poco, pero mucho y suficiente para que se nos hayan olvidado cosas. Lo de Cernuda tiene truco, hacer clic con el cursor.

Y bueno, que lo paséis lo mejor posible.

 

 

Entrada atrasada


cerradura, románico
S. Cecilia de Valdespinoso, detalle.

Me he encontrado estas fotos al adquirir un lector de tarjetas de memoria para “sacar” más fácilmente las fotos de mi Canon, porque sacarlas mediante la correspondiente app se ha vuelto aventura-que-va-para-largo, incompatible con el sistema del monitor de mi pc. ¡Queremos velocidad!

La de la puerta es de al menos 2016 y a otra de 2017. Las dos últimas de abajo son de ayer mismo, que hubo festival gatuno en el tejado de enfrente y festival de colores en el de atrás.

Algo con lo que entretener el día de hoy, frío y desapacible, y lo que es peor: todavía griposo.

(Actualización 5 Diciembre: parece mentira, pero sigo tosiendo, ¡maldita asma! Frío y desapacible hasta ayer).

El botaratismo (des)lustrado


Grullas pasando (Mujerárbol)

Ya saben que no suelo poner aquí muchas cosas “de política”, porque no es el estilo del blogo y porque… no.

Pero, de verdad que me apena que se celebre mañana un fiesta cívica sin “cives” que la celebren, es decir, sin celebraciones públicas, cívicas y ciudadanas.

La verdad es que iba a cachondearme un poquito de esta situación. Me ha venido a la mente lo que me dijo cierto españolito cuando estabamos en el extranjero: que ¡jdr! que en todas partes había banderas del país en cuestión. Admito que verlas en la puerta de las iglesias junto a la enseña Pontificia me causaba una extraña sensación heráldica. Pero peor es mantener toda clase de banderas (algunas francamente zarrapastrosas) en todos lados y luego, no solo estar ausentes de estas fiestas laicas, sino directamente despreciarlas…

Como en este caso no es cuestión de banderas, sino de La Ley, he sentido alivio al ver que otro se cachondeaba de lo que acabo de exponerles y que lo hacía en un sitio más legible que este blogo de tercera.

Pero mira por donde, anoche conseguí encontrar un artículo de otro señor también retranqueiro, pero a su manera: el profesor Felix Ovejero. Contiene verdades como puños y cosas tan serias como

A mí si les ponen mercería me trae sin cuidado. La salida que me importa es la de nuestra democracia. Y las dos salidas, la suya y la de la democracia, son estrictamente incompatibles. La salida airosa de los golpistas es un callejón sin salida para nuestra democracia. Nuestra vergüenza como comunidad de ciudadanos.

Vergüenza como comunidad de ciudadanos. Eso mismo.

Que pasen un buen día de Santa Constitución, virgen, mártir y sin chalé en la playa, ni “puente” que la salve.

Aniversario dorado


Hoy hace 56 años que se encontró en el predio de la “Rambla del Panadero” el famoso Tesoro de Villena, del que ya he hablado otras veces en este blogo.

Fue un primero de Diciembre cuando un grupito de peones dirigido por José Mª Soler (por entonces responsable del Museo Arqueológico Municipal) encontró un tesoro perfectamente “empaquetado” por sus primitivos posesores/autores/ladrones dentro de una olla de barro. En este video, extraído del NODO, podéis ver un reportaje de la época sobre el asunto, en el que se observan fotos originales del estado del “escondrijo” (como le llaman los arqueólogos a este tipo de hallazgos) inmediatamente después de su extracción del suelo.

La historia del descubrimiento y la figura del descubridor José Mª Soler serán glosadas hoy en la Casa de la Cultura de Villena como se indica en este enlace. Así mismo, en este bonito video de “Villena Cuéntame” con motivo del 50 aniversario, se ven fotografías históricas de aquellos días, y de otros más cercanos, en relación con José Mª Soler, el Museo que lleva su nombre y quienes participaron de una forma u otra en el hallazgo del tesoro.

Claro que a una le pierde la pasión por todo lo Antiguo, y también por esa población alicantina a la que me ha unido la amistad con una gran conocedora del tesoro, Charo Mondéjar. Buena conocedora hasta el punto de que este año ella ha ganado un premio local por un trabajo sobre el mismo, además del premio personal que supone editar una bonita novela (“La premonición de Safeyçe”) que plasma una fantasía pre-histórica sobre el origen del oro escondido.

El hecho de que también la Casa de la Cultura de la villa otorgue cada año, en este aniversario, unos premios de investigación de la Fundación Municipal “José María Soler, dice mucho del interés por la cultura de los villenenses. Y, de verdad, desde que he estado por allí, no dejo de soñar con el tesoro. Su origen, sus enigmas arqueológicos y técnicos -explorados este año por distintos especialistas con motivo del 56º aniversario- son tan apabullantes como su peso o la pureza compositiva de su metal precioso y sus líneas estéticas, por lo cual no es raro que despierten la creatividad y el ensueño.

Así que, otra vez me alegro por Villena, por su pasado remoto lleno de intriga y oro, y su riquísima actividad cultural moderna. ¡Qué envidia me dan!

De pronto


"Petirrojo". Foto, Mujerárbol.

Será porque se ha ido la lluvia. O porque he cogido algo (aún no había dejado lo anterior, vaya puñeta). Quizá me ha sentado mal la comida -llevo dos días de comida copiosa, reuniones de amigos y tal.

Será porque he vendido el coche, mi última ficción de libertad pequeña.

Sí, una ficción.

Será… será el otoño de mi pueblo, y los pájaros que apenas una los ve, ya han levantado el vuelo.

No sé.

Me voy a la cama.